Por amor a lo que no se ve pero se puede sentir
Ángel, de Daniel Berenguer
Una vez más, el arte de Daniel Berenguer me deja sin palabras…
Si vierais a Daniel trabajar delante de un lienzo, con el pincel en la mano, la mente rebosando ideas con color y la miel de algo bello en la comisura de los labios, entenderíais el amor inmenso -sin condiones ni condicionantes- que siento por su obra…
Aquí una muestra más de un pintor vocacional; pintor que lleva el instinto de la creación marcado en sus genes…
Categoría: Daniel Berenguer, Pintura ~ ~ Trackback








marzo 28th, 2008 at 4:01
¡Qué pasada Daniel! no sé cuánto tiempo has tardado en pintarlo, en crearlo, en sentirlo, pero ¿hay alguna posibilidad de tener uno de esos, con alas o sin ellas, en mi casa???