Bailando un tango con Marcela Millán
Fecha: 29 Marzo, 2008
Categoría: Artistas, Escultura, Marcela Millán
Escrito por: Zahara
Por amor a Marcela Millán

Me gusta que el destinatario juegue con la obra.
Me gusta modelar parejas y me encantan las enormes posibilidades y variedad de movimientos, direcciones, ejes y planos entrelazados que admite modelar parejas bailando tango.
Invierto mucho tiempo en todos los detalles.
Me apasiona modelar manos y pies.
-Marcela, preséntanos tus esculturas
-Bailando Tango, Final Artístico y la Tumbadita. Las tres está realizadas en bronce a la cera perdida. Como se ve están ubicadas sobre una base de madera barnizada y giran porque dentro de la base de madera hay un mecanismo para que al tocarla la escultura gire, como para enfatizar la idea del baile.
En mi página web se puede apreciar bastante bien este efecto. Lo hago girar con un suave golpe de mano, a propósito, porque no me interesaba que se pareciera a una cajita musical.
Me gusta que el destinatario juegue con la obra, que participe de ella, que ésta lo sepa implicar, y que entre espectador y obra exista, siempre, la posibilidad de que nazca un amor a primera vista.
-¿Por qué ideaste un mecanismo para que estas esculturas sobre el tango giraran?
-Es más sencillo de lo que parece. Se trata de esculturas en tres dimensiones pero que generalmente se las suele ubicar en repisas o estantes, donde no se aprecia la totalidad del modelado. Si la ves girar puedes llegar a apreciar todos los matices. Ahí es donde cobran vida y sentido pleno: en el movimiento; por ese motivo quise que giraran.
El arte no es sólo para observar, se puede tocar, “invita a tocar”, ya que la percepción táctil forma parte de la apreciación de una escultura con texturas.
-¿Trabajas por series? ¿Esta colección forma parte de alguna de ellas?
-Todas tiene moldes hechos en silicona, quiero decir, que las puedo seriar. De algunas ya he realizado más de una copia. En realidad no puedo hacer más de 7 de cada una. Esto es como una especie de norma que rige esto de las series: por encima de este número de copias no se consideraría dentro de la misma calidad y precio. Siete es un número de casi obra única.
-Nadie diría que están hechas de cera…Bronce a la cera perdida..¡Qué expresión más linda, más poética…!
-Sí. Primero realicé los moldes de silicona de cada personaje por separado, luego uní las parejas. Una vez acabado este proceso, las mandé a fundir en bronce en el taller de un fundidor muy profesional que hay aquí en Buenos Aires: Bucchass(el taller es hermosísimo y trabajan muy bien). Luego las armo, las patino(color que llevan sobre el bronce) y las pongo sobre la base de madera barnizada.
-¿Cómo las bautizaste?
-Los títulos de cada escultura los puse con la ayuda de una profesora de tango que me fue dando el nombre de cada paso que yo había representado. Ella me dio ideas con el léxico propio del tango que es el lunfardo.
-Muy interesante. Ahora, “la pregunta de los 12 millones de euros”: ¿Por qué el tango? ¿Qué relación guardas con él?
-El tango forma parte de mi identidad.
Lo bailan personas, es decir, figuras humanas en movimiento, y el movimiento es expresivo y pasional.
El tango es un ritmo de mi infancia, y me trae muy buenos recuerdos.
Mi papá escuchaba muchos tangos, y me transmitió su amor por esta música.
Me acostumbré a algo típico de mi tierra, de Argentina: comer a asado familiar los domingos hecho en la parrilla de la casa, mientras nos tomábamos un aperitivo, y de fondo; un buen fuego y la música de tango que mi papá nos ponía para amenizar ese momento entrañable.
El tango yel jazz forman parte de mi vida, y yo los asocio a vivencias cálidas y extraordinarias. Amo los dos ritmos y tengo cantantes, músicos y orquestas que me encantan.
Estudié danzas clásicas durante 14 años, y creo que ahí radica parte de mi fascinación por el movimiento del cuerpo humano.
-¿Cómo te inspiras? ¿Por dónde te llega el duende cuando te lanzas a modelar pasos de tango?
-Mientras modelo estas esculturas escucho tango. Me gusta modelar parejas, y me agrada las enormes posibilidades y gran variedad de movimientos, direcciones, ejes y planos entrelazados que admiten este tipo de esculturas.Invierto mucho tiempo en todos los detalles. Me apasiona modelar manos y pies: jugar con las posiciones. Yo misma las practico y me miro en un espejo que tengo en el taller para ver cómo se doblan o contraen los músculos en cada posición. Incluso, mi marido y yo nos divertimos bastante mirando vídeos en donde enseñan a bailar tango y, los dos, tratamos de copiar los movimientos.
-Se nota que disfrutas mientras modelas, en el antes, en el despúes…y en el momento mágico de compartir tus obras con el público…
El arte en movimiento. El arte como diversión, como goce, como forma de vida. El arte compartido, el arte que apasiona, que te enamora. El arte como profesión, como vocación. Gracias, Marcela, por haber bailado un tango, con tanto arte, con nosotros.
Comentarios
3 Comentarios en “Bailando un tango con Marcela Millán”
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Estupenda entrevista. Muy buen artista.
Gracias, Juan Francisco.
¿Sabes una cosita? Cuando tienes delante de ti, aunque sea virtualmente, a una gran artista, la entrevista sale redonda, porque ella, Marcela Millán, es un amor de mujer, aparte de ser una inmensa escultora con ganas de darle vida y movimiento al arte, y así querido mío, cualquiera puede hacer una buena entrevista.
El mérito es de ella y de su generosidad como ser humano y artista.¡Gracias, Marcela Millán! Es lo único que me nace decir.
Ella lo puso todo, yo sólo me límite a darle forma a lo que ella me contó. Lo suyo es grande, lo mío minúsculo. ¡Más gracias Marcela por amar el arte como tú lo amas, lo sientes y lo transmites!
Gracias por tus visitas y comentarios, Juan Francisco
Muchos Bs
Creo que sólo una artista argentina apasionada por el tango podría habernos hecho cómplices con estas esculturas. Captar un momento de ese baile “arrabalero” y apasionante debe haber sido todo un reto.Como una instantánea que captura a los bailarines entrelazados en el momento culminante de la interpretación de la pieza.
Gracias Marcela. Que la llama de esta pasión por el arte de modelar el baile no se te apague nunca.