Las esculturas de Salvador Dalí adornan el corazón de México
Por amor al arte que sale a las calles

Hasta el 6 de julio, en el atrio del templo de San Francisco, situado en el Centro Histórico de México, a un lado de la Torre Latinoamericana, se exhibirán 4 esculturas de grandes dimensiones de Salvador Dalí: “Mujer en llamas”, “Alicia en el país de las maravillas”, “Perseo, Homenaje a Benvenuto Cellini” y “Cristo de San Juan de la Cruz”.
Y completando esta exposición de nombre sugerente Dalí: juego y deseo, más de una docena de esculturas se dejarán ver en el Museo Soumaya (propiedad de Carlos Slim), situado en el barrio colonial de San Ángel, y en la explanada comercial frente al mismo.
Las esculturas de Salvador Dalí, de Dalí: juego y deseo, un total de 15, entre las del atrio y las del museo, forman parte de las 42 que posee el magnate mexicano Carlos Slim (Ciudad de México, 1940) del artista de Figueres.
“Vivir adrede”, el nuevo libro del gran de Mario Benedetti, “porque todo es adrede”
Por amor a Mario Benedetti

Con 87 años, el escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti (Paso de los Toros, 1920) continúa regalándonos auténticas joyas literarias.
Con su nuevo libro Vivir adrede asegura, con el humor divino que lo caracteriza, que no tiene ninguna intención de abandonar la literatura y, por supuesto, la vida: “No voy a irme así nomás. Tendrán que echarme sin motivo. Yo y mis talones en la Tierra decidimos no, que aguantaremos”.
Un Benedetti atrevido, siempre renovado y nuevo, sincero, audaz, entrañable, irónico mágico y más lúcido que nunca, hace un repaso por los grandes males del mundo: drogas, guerras, destrucción del medio ambiente, y más males indeseables.
En Vivir, Adrede y Cachivaches, la primera parte del libro, después de darle un repaso al paso del tiempo, la actitud ante la vida y la idea de la trascendencia, concluye que todo sigue igual, que la esencia de los fantasmas del ser humano son los mismos; nada parece haber cambiado, lamentablemente.
“El miedo nos abre los ojos y nos cierra los puños”, afirma el escritor, que está seguro de que en este mundo hay que tomar partido porque “los escépticos van y vienen sin nada. Y, lo que es peor, sin nadie”.
“Cuidado con desanimarse si algún tonto nos dice que nos falta un tornillo. Todo mandante, ya sea el mandamás o el mandamenos, se afana (sobre todo cuando se afana) en no ser sencillo”. “Hay varias especies de miserables, entre ellos, por supuesto, los asesinos, los canallas, los uxoricidas, los degolladores, los verdugos, los envenenadores, los parricidas, los recónditos, ladinos, furtivos, solapados, que se enmascaran de honestos, se camuflan de héroes, se fingen generoso para conseguir su loca ambición que no es otra que el poder”.
En Adrede condena y critica los fanatismos, los imperialismos y las guerras y las desgracias sin fin que provocan los hombres activa o pasivamente.
El relato Últimas moradas viene a confirmar el título de su libro: “Todo es adrede: los celos y el recelo, sospechas y codicias, odios en desmesura, el rencor y la pugna” porque, dice, “la consigna es someternos, mentirnos el futuro, reconocernos nada”.
En Calamidades realiza una parada necesaria en el lenguaje, y se pregunta quién ha empleado alguna vez “palabras como rongigata, enruna, cadañal, pruriginoso, luquidámbar, cachunde, zarapito, despavesadura? Imagino que el diccionario se ha de reír a carcajadas cuando nos apabulla con esta jeringoza y nos deja taciturnos”. Sabio e imprescindible, Benedetti, sin duda.
En Cachivaches, una colección “de aforismos o artefacto”, al más puro estilo Nicanor Parra, y “haiku”, el género poético japonés en el que trabaja últimamente, se divierte y nos divierte con un estilo y una ironía a lo grande y colosal.
“Cuando tenemos sueño, los bostezos salen a pedir de boca”, “Las ubres de las señoras se llaman tetas” o “En materia de drogas, si uno abusa del kif hace puf” “, ponen el broche de oro y diamantes a Vivir adrede, en el que este escritor sencillo y afable afirma que tiene lo que tiene y nada más, pero que no se queja.
Grande, Mario Benedetti.
“Andén 0″, el nuevo museo madrileño de lo suburbano
Por amor a Andén O

La antigua estación de Metro de Chamberí, cerrada desde 1966, es el nuevo museo, Andén 0, donde se podrá conocer la historia de Madrid y del Metro (Dixit Alberto Ruiz Gallardón, alcalde de Madrid: Metro es Madrid, Madrid es Metro), desde principios del siglo XX.
La vieja estación se convierte, junto con la antigua Nave de Motores de Pacífico, construida en 1919 para suministrar electricidad a las máquinas ferroviarias de la compañía, en dos sedes del nuevo Centro de Interpretación de Metro de Madrid.
Con estos dos museos se va a intentar recuperar una parte de la memoria colectiva y de los espacios que la conservan, así como destacar la Historia de Metro de Madrid y la importancia del transporte como motor de la economía y el cambio social de la ciudad.
Tanto la estación de Chamberí como la Nave de Motores se abrirán al público de martes a viernes de 11.00 a 19.00 horas mientras que los sábados, domingos y festivos abrirán de 10.00 a 14.00 horas. Su entrada es gratuita.
Carlos Fuentes y “su mejor novela”: “La voluntad y la fortuna”
Por amor a Carlos Fuentes
En una entrevista concedida a la emisora mexicana Radio Centro, el escritor Carlos Fuentes ha asegurado que acaba de finalizar su mejor novela, La voluntad y la fortuna, que se publicará en España y en México en septiembre de este año.
600 páginas que están en fase de revisión, y que según el escritor son la continuación de un ciclo que abrió hace cinco décadas con su primera novela La región más transparente: “Es un arco literario de 50 años de la vida nacional”.
“El corazón helado”, de Almudena Grandes, gana el VII Premio de Novela de la Fundación José Manuel Lara
Por amor a Almudena Grandes

La noche del pasado martes El corazón helado (Tusquets Editores), de la escritora española Almudena Grandes, se alzó con los 150.000 euros del VII Premio de Novela Fundación José Manuel Lara; premio que distingue la mejor novela publicada en castellano en cualquier editorial durante 2007.
Las finalistas, aparte de El corazón helado, fueron: La loca de Chillán de Aquilino Duque (Pre-Textos), El padre de Blancanieves, de Belén Gopegui (Anagrama), Mundo maravilloso, de Javier Calvo (Mondadori), y Los príncipes valientes, de Javier Pérez Andújar (Tusquets editores).
El corazón helado, título que la escritora le ha cogido prestado al poeta Antonio Machado, es una novela de casi mil páginas que salta en el tiempo de manera agotadora, sin descanso, y su estructura, amén de bastante compleja, es conscientemente enrevesada.
Se trata de una historia intergeneracional de amores, odios, rencores, pasiones, reencuentros y azar; muy al estilo del realismo que encumbró a Benito Pérez Galdós; y narra la historia de Alvaro Carrión y Raquel Fernández, dos jóvenes que llevan sus mochilas vitales cargadas de memorias familiares densas, y con el aguijón de las casualidades apuntando a un destino en el tienen que escabar, mucho, para sanar las heridas pasadas; heridas de las que ellos dos no participaron directamente.
El corazón helado vuelve la mirada a historias que formaron parte de dos épocas de asfixia emocional: la guerra civil y el franquismo.
Reconozco que en las distancias largas, la escritora Almudena Grandes no me acaba de atrapar, a pesar de ser consciente de su innegable talento como narradora; a la escritora lo que es de la escritora, pero sin embargo, en las distancias cortas, como articulista, me parece una magnífica contadora de relatos cotidianos.
Reunión de artistas: Luis Cernuda, Tina Modotti, Pedro Salinas, Jane Evelyn Atwood, Carmen Conde y Miguel Ángel Ríos
Por amor al poeta Luis Cernuda
Si el hombre pudiera decir lo que ama
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.
Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
Por amor a la fotógrafa Tina Modotti 

Por amor al poeta Pedro Salinas
Perdóname por ir así buscándote
Perdóname por ir así buscándote
tan torpemente, dentro
de ti.
Perdóname el dolor alguna vez.
Es que quiero sacar
de ti tu mejor tú.
Ese que no te viste y que yo veo,
nadador por tu fondo, preciosísimo.
Y cogerlo
y tenerlo yo en lo alto como tiene
el árbol la luz última
que le ha encontrado al sol.
Y entonces tú
en su busca vendrías, a lo alto.
Para llegar a él
subida sobre ti, como te quiero,
tocando ya tan sólo a tu pasado
con las puntas rosadas de tus pies,
en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo
de ti a ti misma.
Y que a mi amor entonces le conteste
la nueva criatura que tú eres.
Por amor a la fotógrafa Jane Evelyn Atwood
Por amor a la poetisa Carmen Conde
Ante ti
Porque siendo tú el mismo, eres distinto
y distante de todos los que miran
esa rosa de luz que viertes siempre
de tu cielo a tu mar, campo que amo.
Campo mío, de amor nunca confeso;
de un amor recatado y pudoroso,
como virgen antigua que perdura
en mi cuerpo contiguo al tuyo eterno.
He venido a quererte, a que me digas
tus palabras de mar y de palmeras;
tus molinos de lienzo que salobres
me refrescan la sed de tanto tiempo.
Me abandono en tu mar, me dejo tuya
como darse hay que hacerlo para serte.
Si cerrara los ojos quedaría
hecha un ser y una voz : ahogada viva.
¿He venido, y me fui; me iré mañana
y vendré como hoy…? ¿qué otra criatura
volverá para ti, para quedarse
o escaparse en tu luz hacia lo nunca?
Por amor al fotógrafo Miguel Ángel Ríos
Diseñando con la Ñ
Por amor a las letras y al diseño

¿La Ñ nos une? En Huelva, sí.
Bajo el título de La Ñ nos une, diez de los principales estudios y diseñadores iberoamericanos han montado una exposición que gira alrededor de la letra Ñ.
Este fin de semana se celebra en Huelva la III Acta Internacional de la Lengua Española, en la que más de 70 expertos analizarán el español en ‘La nueva era audiovisual y tecnológica’.
Y para celebrar este interesante festival de opiniones en torno a la lengua española y las nuevas tecnologías, los artistas gráficos engalanarán con sus diseños, que se expondrán en una lonas de gran tamaño, algunos de los monumentos más emblemáticos de la bonita ciudad de Huelva.
“Bigger trees near Warter”, de David Hockney: 50 lienzos formando una única imagen
Por amor a David Hockney

El pintor inglés David Hockney ha donado al museo de arte moderno Tate Modern, de Londres, su cuadro más grande: doce metros de largo por cuatro y medio de ancho.
Bigger trees near Warter (Árboles más grandes cerca de Warter) está compuesto por cincuenta lienzos separados que el pintor juntó para formar una sola imagen.
“La Tate me había pedido hace tiempo una obra de arte. Como inglés, sentí el deber de darle algo a la Tate Britain”, explicó David Hockney, uno de los artistas más destacados y multidisciplinares del siglo XX, que a sus 70 años continúa buscando nuevos caminos artísticos para experimentar y sorprender.
Jaime Gil de Biedma:”Yo creía que quería ser poeta, pero en el fondo quería ser poema”
Por amor al poeta Jaime Gil de Biedma
Leer al poeta catalán Jaime Gil de Biedma (1929-1990) es retornar al sentimiento más puro que te araña, dulcemente, para que te des a conocer a ese ser que anhelas y al mismo tiempo huyes, por miedo a vivir algo demasiado hermoso…Es sentir el suave murmullo de un cara a cara con el deseo, con las ganas de sentir.
Leer a Jaime Gil de Biedma es necesario para sanar las heridas con uno mismo, y empezar a mirar a la vida desde la cima de lo que se lleva buscando años.
Leer al poeta Jaime Gil de Biedma es adentrarse en lo auténtico. Su poesía la deberían recetar los médicos y los psicológos en sus consultas: A ver, como terapia léase usted las obras completas de Jaime Gil de Biedma, y ya me contará.
Fue posible que yo no te supiera
¿Fue posible que yo no te supiera
cerca de mí, perdido en las miradas?
Los ojos me dolían de esperar.
Pasaste. Si apareciendo entonces
me hubieras revelado
el país verdadero en que habitabas!
Pero pasaste
como un Dios destruido.
Sola, después, de lo negro surgía
tu mirada.
Amor más poderoso que la vida
La misma calidad que el sol de tu país,
saliendo entre las nubes:
alegre y delicado matiz en unas hojas,
fulgor de un cristal, modulación
del apagado brillo de la lluvia.
La misma calidad que tu ciudad,
tu ciudad de cristal innumerable
idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
calles que desconozco y plaza antigua
de pájaros poblada,
la plaza en que una noche nos besamos.
La misma calidad que tu expresión,
al cabo de los años,
esta noche al mirarme:
la misma calidad que tu expresión
y la expresión herida de tus labios.
Amor que tiene calidad de vida,
amor sin exigencias de futuro,
presente del pasado,
amor más poderoso que la vida:
perdido y encontrado.
Encontrado, perdido…
Alguien que escribió esto sólo puede ser un poeta tocado con la varita mágica de la inspiración eterna.
Recomendación musical de miércoles: Sumi Jo
Por amor a la soprano coreana Sumi Jo
Ave María de Caccini
O mio babbino caro de la ópera Gianni Schicchi de Giacomo Puccini
Les contes d’Hoffmann de Jacques Offenbach
Serenade de Charles Francois Gounod
Eva Dell’acqua de Villanelle