Anish Kapoor: “My red homeland”

Fecha: 16 Junio, 2008 
Categoría: Artistas, Escultura, Exposiciones, Pintura
Escrito por: Zahara

Por amor a Anish Kapoor

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1000 Names, 1979-80, de Anish Kapoor 

A nadie deja indiferente las obras del artista de origen hindú Anish Kapoor ( Bombay, 1954). Todo es posible en unas piezas que transitan entre la pintura y la escultura, mientras desafían al espacio y al tiempo.  

Afincando en Londres desde el año 1973, sus trabajos reflexionan sobra la condición del objeto, como una necesidad intrínseca, inherente, de explorar todas las posibilidades que contienen los objetos dentro del planeta arte. 

Sus esculturas y pinturas te sugieren con sensualidad, te invitan a viajar con la vista y la imaginación; nada es lo que parece en unas obras que consiguen asemejarse a aquello que al espectador le gustaría. 

Y entramos en lo tangible, en lo que se puede experimentar, en la cualidad física de su obra, como periplo hacia el interior del cuerpo humano. 

“Yo relaciono todo con el cuerpo, pero no de manera obvia. Lo obvio no es arte, es cualquier otra cosa” 

Y el suyo, evidentemente, no es un arte obvio sino de un sobrecogedor impacto lírico; un arte sublime que no se deja racionalizar, sólo sentir. 

“Prefiero volver la mirada al interior del cuerpo. Es un espacio poético. Es como si el ser humano contuviera el universo” 

Anish Kapoor consigue transformar el espacio con sus esculturas y darle una categoría más allá del juego tridimensional; sus creaciones te engullen cálidamente: con ellas la sorpresa se instala en tus sentidos.

Estar delante de una obra de Anish Kapoor es comenzar una experiencia intensa, envolvente, misteriosa… Mirar, percibir, aprehender, dejarse fluir; es el arte que modifica los espacios en los que se expone y, también, la forma de mirar del espectador (los ojos son instrumentos intelectuales), que se agranda y agranda; inaugurándose un ante y un después. 

“No tengo nada que decir como artista, no creo que decir algo sea importante pero pienso que es posible crear lugares cargados de energía. Ámbitos de cierta intensidad.” 

¿Qué color inunda el cuerpo humano? ¿Qué color tiene la tierra? ¿Qué color te solidariza con la vida?  Para Anish Kapoor sería el color rojo, uno de sus colores preferidos; el color de la energía.

“ El rojo simboliza la vida, el fuego, la sangre, es el color ligado a la vida” 

Los colores se vuelven poderosos en las piezas de Anish Kapoor; expresivos, con vida propia. Para el artista hindú el color es un estado, es mucho más que lo que cubre una pieza; lo compara con meter la mano en al agua: tu mano no sólo se cubre de agua sino que pasa a estar mojada, Mojado es un estado diferente a seco. 

Lleva 27 años innovando, profundizando con los materiales, el color y el movimiento, buscando y encontrando respuestas… 

Comenzó con formas geométricas que recubría con un pigmento en polvo, que le concedía a sus obras un aspecto sensitivo, intocable. Dejó el polvo y experimentó con materias compactas, como vaselinas, ceras y plásticos: lo tangible ensanchando los horizontes del arte.

En Anish Kapoor. Past, Present, Future, exposición que se podrá ver hasta el 7 de septiembre en el Institute of Contemporany Art, de Boston, se podrá disfrutar de 14 esculturas realizadas desde 1980 hasta la actualidad; esculturas que conforman un recopilatorio de ideas que intentan acercarse al mundo para intentar comprenderlo.

Anish Kapoor. Past, Present, Future: fusión, tradición, luz, color, misticismo y formas que parecen moverse, que te alargan la vista hasta el infinito para regresar al interior de tu propia alma: todo un espectáculo.

 

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