"Entre sueños", de Jaume Plensa, dejándose querer por un "Poema de amor", de Nicolas Guillén
10 de diciembre de 2008
Escrito por: Zahara
Por amor al escultor catalán Jaume Plensa

Entre sueños, de Jaume Plensa
Entre sueños, quizás, de un mundo mejor; sin hambre, sin guerras y con diálogo. Un mundo que se abra a la esperanza, a la convivencia nacida desde el equilibrio y la comprensión.
Entre sueños, una metáfora de lo que tendría que ser y no es: una obra, la de Jaume Plensa, que le pide cuentas al mundo, para que reaccione y deje de ser tan cruel consigo mismo.
Por amor al poeta cubano Nicolás Guillén
Poema de amor
No sé. Lo ignoro.
Desconozco todo el tiempo que anduve
sin encontrarla nuevamente.
¿Tal vez un siglo? Acaso.
Acaso un poco menos: noventa y nueve años.
¿O un mes? Pudiera ser. En cualquier forma
un tiempo enorme, enorme, enorme.
Al fin como una rosa súbita,
repentina campánula temblando,
la noticia.
Saber de pronto
que iba a verla otra vez, que la tendría
cerca, tangible, real, como en los sueños.
¡Qué trueno sordo
rodándome en las venas,
estallando allá arriba
bajo mi sangre, en una
nocturna tempestad!
¿Y el hallazgo, en seguida? ¿Y la manera
que nadie comprendiera
que ésa es nuestra propia manera?
Un roce apenas, un contacto eléctrico,
un apretón conspirativo, una mirada,
un palpitar del corazón
gritando, aullando con silenciosa voz.
Después
( Ya lo sabéis desde los quince años )
ese aletear de las palabras presas,
palabras de ojos bajos,
penitenciales,
entre testigos enemigos,
todavía
un amor de “lo amo”
de “usted”, de “bien quisiera,
pero es imposible…” De “no podemos,
no, piénselo usted mejor….”
Es un amor así,
es un amor de abismo en primavera,
cortés, cordial, feliz, fatal.
La despedida, luego,
genérica,
en el turbión de los amigos.
Verla partir y amarla como nunca;
seguirla con los ojos,
y ya sin ojos seguir viéndola lejos,
allá lejos, y aún seguirla
más lejos todavía,
hecha de noche,
de mordedura, beso, insomnio,
veneno, éxtasis, convulsión,
suspiro, sangre, muerte…
Hecha
de esa sustancia conocida
con que amasamos una estrella.
Nicolás Guillén (Camagüey, 1902-1989)
Categoría: Arte Solidario, Escultura, Nos gusta, Poesía ~ ~ Trackback







abril 6th, 2009 at 15:02
Un blog sensacional…al que llegué de casualidad, cómo suceden todas las cosas las cosas hermosas…
Abrazos
abril 25th, 2009 at 2:13
Gracias dobles, Carmen, por visitarnos y por tu comentario
Un abrazo