Por amor a los 250 años del Museo Británico


Transportémonos en el tiempo: imagínate que estás en el Museo Británico ( tiene más de 7 millones de objetos procedentes de todos los continentes, que relatan la historia de la humanidad, y te permiten viajar a cualquier rincón del planeta), el mismo día de su inauguración.


15 de enero de 1759: Sir Hans Sloane, amigo de Newton, Händel y Voltaire, acaba de donar una colección compuesta por unas 71.000 piezas -libros, manuscritos, plantas desecadas y antigüedades egipcias, griegas y romanas- para celebrar la puesta en marcha del museo y su filosofía global.


Abre los ojos. Aparca un momento la imaginación y vuelve a la realidad. Desde el día de su inauguración han transcurrido 250 años, en los que este museo, que nació con las premisas de la universalidad -ciudadanos del mundo- y la cercanía -te sientes como en casa cuando paseas por sus salas-, comenzó su andadura.


Neil MacGregor, el director, pretende que el Museo Británico sea, de alguna auténtica manera, una “colección privada para cada ciudadano del mundo”.


Además, aspira a crear una red de comisarios internacionales, para que ellos puedan montar sus propias exposiciones en sus países, y así expandir la idea de universalidad con la que nació.

Una comunidad de comisarios en todo el mundo que conozca esta colección lo suficientemente bien como para saber cuidarla.


Próximamente: una exhibición acerca del emperador azteca Moctezuma, otra en la que se expondrán dibujos renacentistas, y una tercera sobre la vida después de la muerte en el antiguo Egipto.

Categoría: Historias, Museos, Noticias ~ ~ Trackback

Déjanos tu opinión