Por amor al escritor italiano Andrea Camilleri

“Las ovejas y el pastor“, de Andrea Camilleri. Ediciones Destino, 2007.
“Las ovejas y el pastor” cuenta cómo, en ocasiones, la razón se pierde en favor de la religión, entendida ésta como un deber impuesto; religión que cambia unas vidas por otras.
La razón se acaba de lanzar por un precipicio, y se ha quedado ciega, sorda, muda, sin luces.
Esta historia, la que nos cuenta Andrea Camilleri, está basada en un hecho real, y nació tras leer una nota (a pesar de que el autor confiesa que nunca lee las notas de los libros, las que vienen a pie de página), que aparecía en una de las páginas del libro- de 120 gramos- de Di Natali, “El atentado contra el obispo de los campesinos”.
“No recuerdo quién ha escrito que al entrar en un museo o en una galería de arte, hay cuadros que nos llaman. Quieren hacerse ver por nosotros inmediatamente, y de algún modo consiguen llamar nuestra atención, aunque se encuentren en una sala lejana. A mí parecer, los libros tienen la misma capacidad. Apenas me acercaba al libro de Di Natali, éste hacía todo lo posible para hacerse notar”.
Y de tanto insistirle el libro, y antes de que éste se dedicara a perseguirlo por toda la casa y se le apareciera en el lugar más insospechado, decidió leerlo, y además, convencido: “Esta vez también leeré las notas”.
Hete aquí que se iba a encontrar con una nota, que no sólo le iba a congelar la sangre, también lo iba a llevar a investigar y a escribir un libro:” Las ovejas y el pastor“.
Nota del 16-08-1956: la abadesa Sor Enricheta Fanara escribía a Monseñor Peruzzo, once años después de lo sucedido ( el atentado a Monseñor Peruzzo, el obispo de los campesinos):
“No es oportuno decírselo, pero se lo decimos en señal de obediencia..(…). Cuando Su Excelencia recibió aquel disparo, y estaba a punto de morir, esta comunidad ofreció la vida de diez monjas para salvar la vida del pastor. El Señor aceptó la ofrenda y el cambio: diez monjas, las más jóvenes, dejaron la vida para prolongar la de su bienamado pastor”.
Camilleri no podía dar crédito a lo que sus ojos estaban leyendo. La historia es la siguiente; en 1945, en Sicilia, monseñor Peruzzo, gran defensor de los pobres y de la gente necesitada, recibió un disparo, mientras descansaba en la ermita de Santa Rosalía de la Quisquina, provincia de Agrigento.
Durante seis días, la vida de monseñor corrió peligro, pero acabó recuperándose. Lo que no sabía el obispo era que en un convento de clausura- el de Palma di Montechiaro- diez monjas jóvenes habían dejado de comer, con la intención de morir de hambre, porque pensaban que su ofrenda salvaría a Monseñor Peruzzo.
Dónde están los límites entre la razón y la fe, o la fe empecinada los anula por completo…
Categoría: Escritores, Historias, Literatura, Nos gusta, Recomendaciones ~ ~ Trackback







febrero 27th, 2009 at 18:57
Hola
Impresionado siempre pense que es el pastor el que cuida las ovejas, pero nunca supe que las ovejas se murieran de hambre por el pastor, claro en sentido real, no figurado.