Por amor al escritor chino Mo Yan

Alentados por el gobierno comunista, los campesinos chinos plantan ajo en grandes terrenos: viven para plantar ajo, duermen, comen, aman y sueñan ajo. Todo les huele y sabe a ajo, hasta el aire: baladas de ajo.
Una vez recogida la cosecha, el gobierno se niega a comprarles la cosecha porque tienen los almacenes rebosando ajos. Los agricultores se enfadan, protestan, y la policía reduce las quejas de los campesinos a base de golpes y violencia extrema.
Dolor, incompresión y ajos que se pudren.
Gao Yang y Gao Ma son cultivadores de ajo, además de primos. Los dos son detenidos por protestar. Gao Yang lucha por su familia. Gao Ma se enamora de Crisantemo Dorado, pero la tragedia acaba cebándose con la pareja. Crisantemo tiene un matrimonio pactado por sus padres y Gao Ma no tiene suficiente dinero para ” comprar” la libertad de su amada.
Miseria, machismo, libertades asfixiadas, y más ajos que se descomponen…
Si me das un varón te compro una hermosa y rolliza gallina. Si quieres, hasta te llevo cargada a mis espaldas…
Los campesinos necesitamos más varones para que nos ayuden en el campo, las niñas crecen y se casan, se van con otra familia.
Categoría: Libros, Recomendaciones ~ ~ Trackback







Déjanos tu opinión