¿Se te ha ocurrido pensar en alguna ocasión que tu mente pudiera estar conectada con el que tú consideras el gran amor de tu vida o que las no casualidades se te adelantan y te propician un encuentro que llevas años anhelando?
¿Existen las casualidades o las no casualidades?
¿El destino va un paso por delante de nosotros y de nuestros pensamientos?
¿Qué nos hace regresar, una y otra vez, a ese sentimiento único? ¿Las ganas, el deseo, el amor, el destino, la predestinación, la certeza de lo auténtico?
¿Cómo dos historias tan dispares y aparentemente lejanas pueden acabar conectándose?
El comisario Adamsberg no ha conseguido olvidar a Camille, su gran amor. La piensa y la extraña, mientras intenta protegerse de una asesina que se la tiene jurada. Su vida corre peligro. La criminal que lo persigue no piensa descansar hasta dar con él; y el comisario es cada día más consciente de esa realidad-amenaza. Y, de repente, mientras lee el periódico y se interesa por un aparentemente extraño suceso en un pueblo de los Alpes, encuentra el motivo, la ocasión y la oportunidad para alejarse de París y de su porfiada rastreadora sanguinaria, que está cegada, completamente cegada por una voraz y ofuscada sed de venganza.
Camille también lo piensa, pero se refugia y enmascara sus emociones junto a Lawrence, un canadiense “amigo de los lobos”; eso es lo que él dice y parece representar. Aunque, en bastantes ocasiones, nada es lo que parece. Camille vive con Lawrence en Mercantour, un pueblo de los Alpes. Camille simula llevar una vida tranquila, sin pensar demasiado; sólo se deja llevar, después de haberle quitado, a conciencia, las alas a su sensible y dañado corazón. Cuando sus emociones le dan demasiado la lata, echa mano del Catálogo profesional de herramientas, y se evade; las herramientas la ayudan a esquivar la realidad de sus verdaderos sentimientos. Camilla- mujer muy lista y espabilada- ejerce de ” fontanera-lo arreglo casi todo” en Mercantour. Ama a las gentes de ese pueblo, y las gentes de ese pueblo también la aman a ella; pero unos colmillos disfrazados de lobo se han propuesto romper, hacer añicos la calma del pueblo que ha hecho suyo Camille.
Recuerda: nada es lo que aparenta ser. Unas ovejas aparecen degolladas por un lobo, eso creen. Pero el supuesto lobo parece tener aspiraciones; y de las ovejas pasa a matar a una mujer, un hombre: lo que se le ponga por delante. No lo olvides; nada, en ocasiones, es lo que aparece.
Camille y el comisario Adamsberg se reencuentran en Mercantour, para acabar descubriendo al asesino que se hacía pasar por un lobo. Si tú quieres saber el cómo y lo demás, sólo tienes que empezar a leer El hombre del revés. Un nuevo caso del comisario Adamsberg, de la genial, de la maestra del misterio Fred Vargas.
Coros africanos plantándole cara al sida. Coros formados en pequeñas aldeas de Zimbabue+ artistas internacionales interpretando juntos- con un lenguaje asequible y universal- canciones en “Positive Generation”, para darle una solución al sida en Zimbabue: lugar donde 1 de cada 7 adultos y 150.000 mil niños están infectados de VIH.
Coro Silethemba Choir: “Hombres de fuego” (“Men of fire”)
“Este disco- Positive Generation- amplifica la estrategia local de transmitir el mensaje de que hay que plantarle cara al sida y de que hay que ser positivos frente al virus” (Paula Farias, presidenta de MSF).
“La musica en África es un vehículo de comunicación, se trata del mecanismo más eficaz para trasmitir mensajes” (Paula Farias, presidenta de MSF).
Coro Channels of Hope Choir + Coro Sifisa Ukunqoba Choir: “A Terra Ao Sul”
Médicos Sin Fronteras(MSF) -ONG que lleva muchísimos años combatiendo el sida en África- ideó Positive Generation, y como ellos no se dedican a cantar -curan y trabajan donde más los necesitan-, se pusieron en contacto con Alejandro Sanz; y éste viajó a Zimbabue con MSF, para ver en directo los proyectos que estaban llevando a cabo.
“He estado allí, he visto los proyectos que hacen y en los que se involucran. He visto la diferencia que marcan cuando Médicos Sin Fronteras está en los diferentes pueblos, y realmente es impactante ver cómo cambian el entorno. Cuando llegué a Zimbabue vi un pueblo de gente que no sucumbe a la autocompasión, sino que buscan soluciones a sus problemas, pero con toda la dignidad del mundo; gente agradecida y muy artística”.
“Llamé a Antonio Carmona, me recibió, y con David Trueba, Javier Limón y yo hicimos este proyecto. Mandamos a Javier Limón con pocos recursos. No sólo cambias la vida de las personas a las que va a ayudar, sino que cambia tu propia vida, lo he vivido en mis propias carnes”.
El escritor alemán -Premio Nobel de Literatura en 1929- Thomas Mann ( 1875-1955), en cierta ocasión, dijo que las cosas estarían mejor si Marx hubiera leído a Hölderlin.
”¡Que cambie todo a fondo! ¡Que de las raíces de la humanidad surja el nuevo mundo! ¡Que una nueva deidad reine sobre los hombres, que un nuevo futuro se abra ante ellos! En el taller, en las casas, en las asambleas, en los empleos, ¡que cambie todo en todas partes!”
“Hiperión o el eremita en Grecia”, del escritor alemán Friedrich Hölderlin (1770-1843), fue publicada en 1797-1799.
Ediciones Hiperión, 1976. Fue la primera edición que se publicó en España del libro de Hölderlin, y el primer título que publicó la editorial Hiperión, de ahí el nombre y su logotipo: una silueta del escritor alemán cuando tenía veinte años.
El amor, en primera persona, echando raíces en unos versos del poeta canadiense Irving Layton (1912-2006)
A Miss Cezanne
…y esperando
esperando
el dulce tacto de tus carnes prietas,
la tristeza, la euforia, la entrega, la ternura
y ser finalmente una raíz
que de todos los amores que el hombre ha conocido
se extiende en negra, luminosa línea
hasta el último y más radiante bucle de Eva
que tú sola me traes y me das.
Hasta el próximo 29 de abril de 2012, el fotógrafo estadounidense Steve McCurry, el fotógrafo del instante justo, de las esencias del alma y sus experiencias, mostrará al público más de doscientas fotografías en el Museo de Arte Contemporáneo de Roma ( MACRO). Imágenes que son el reflejo de su manera de trabajar y de su pasión por captar el ahora o nunca, a lo largo y ancho de su vasta y brillante carrera profesional.
La Biblioteca Nacional de España - la institución cultural española con más abriles- cumple años, trescientos. Y para celebrar sus tres siglos de existencia, la BNE y Acción Cultural Española (AC/E)han organizado la exposición: Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia. Esta exposición (en marcha desde el 13 de diciembre), además, ha inaugurado las celebraciones ( actividades en torno a los libros, los libreros, conferencias, espectáculos teatrales, conciertos, exposiciones, publicaciones, y más) que se tienen preparadas para festejar el Tricentenario de la entidad española con más solera cultural.
Ocho ilustradores españoles- Elisa Arguilé, Arnal Ballester, Carlos Cubeiro, Impala, Pep Montserrat, Elena Odriozola, Sonia Pulido y Sesé- han puesto imágenes a 24 canciones de Leonard Cohen;24 canciones seleccionadas por el periodista y escritor catalán Alberto Manzano ( según él las mejores del polifacético artista canadiense) biógrafo, especialista y traductor de la obra del Ilustrísimo Sr Cohen, además de amigo.
1-Bird on the Wire
2-A Thousand Kisses Deep
3-Born in Chains
4-A singer Must Die
5-First We Take Manhattan
6-The Future
7-The Guests
8- The Traitor
9-Anthem
10-Sisters of Mercy
11-Dance Me to the End of Love
12- Tower of Song
13-Diamonds in the Mine
14-Field Commander Cohen
15- On That Day
16-Hallelujah
17-Undertow
18- Famous blue Raincoat
19- Death of a Ladies’ Man
20- Memories
21-Suzanne
22- Story of Isaac
23- Darkness
24-By the Rivers Dark
Ilustrísimo Sr Cohen: palabras e ilustraciones creando historias, y mucha pasión.
“Tuve el placer y el privilegio de conocerle personalmente en Madrid (allá por el 89) y compartir el mismo escenario del Palacio de Deportes de Madrid. Él presentaba I’m Your Man y yo, Templo. Tuve la ocasión de conversar un poco con él, algún tiempo antes, en la ya desaparecida galería Vandrés de Madrid, en la inauguración de una exposición de Andy Warhol sobre el motivo «Cruces y pistolas». En la conversación hablamos, entre otras cosas, de la poesía de Irving Layton, poeta que yo admiro profundamente y que él, Cohen, considera uno de sus maestros junto a Lorca. En esa breve charla también descubrí en él un muy peculiar sentido del humor que, curiosamente, no se manifiesta en sus canciones, o tal vez sí. Su canción «The Future» no se puede escribir tan cínicamente sin una sobredosis de ese humor judeo-canadiense de vuelta de todo salvo de la pasión por todos aquellos que todo lo perdieron salvo la belleza de la dignidad humana”. (Fragmento del prólogo de Luis Eduardo Aute).
Traducción del sueco: Carmen Montes Cano (traductora de casi todos los libros de la serie Wallander)
Páginas: 557
Ilustración de la portada: Hope(1886), del pintor y escultor inglés George Frederic Watts (1817- 1904). Óleo sobre tela. Tate Gallery
En la Noche de San Juan tres jóvenes disfrazados- iban a ser cuatro- se divierten ajenos a unos ojos ávidos de sangre, que los está vigilando. Espera paciente a que acaben con sus celebraciones.Ya tiene planeado qué va a hacer con ellos, y no admite cambios. Le molesta que en vez de cuatro, que era lo que se esperaba, sean sólo tres. No soporta las sorpresas, que le fastidien sus planes.
A la mañana siguiente, ninguno de ellos regresará a sus casas, y en el lugar del suceso no quedará ningún rastro. Pasado un tiempo, los familiares de los tres jóvenes reciben por correo unas postales dando a entender que no les ha sucedido nada malo, que están de viaje ( las postales están, supuestamente, escritas por ellos mismos). La madre de una de las chicas desaparecidas no se lo cree. Le resulta imposible que su hija pudiera actuar de esa manera. Sabe que le ha ocurrido algo. Acude a la Policía, una y otra vez. No se da por vencida. No se encuentran pistas, apenas indicios. Hay un policía que trabaja en el equipo del inspector Wallander, Svedberg, que se toma muy en serio el caso. Como la madre, él también llega a la conclusión de que los tres jóvenes no están de viaje sino desaparecidos, y no por voluntad propia.
Kurt Wallander regresa de sus vacaciones. Se siente muy cansado, extenuado. Su cuerpo empieza a mandarle señales de alarma, cada vez de manera más continuada y preocupante. Le cuesta bastante pero finalmente decide acudir a la consulta del médico. Le diagnostica una diabetes. Tiene que comenzar a cuidarse.
En la comisaría ehan de menos a Svedberg; después de sus vacaciones tendría que haberse incoporado a su puesto de trabajo, pero no lo ha hecho.Tampoco ha avisado. Su ausencia es extraña. Svedberg es serio, discreto y responsable. No forma parte de su personalidad ausentarse sin dar explicaciones. Kurt Wallander decide quitarse la mosca que tiene detrás de la oreja, y acude a la casa de Svedberg. Demasiado tarde: Svedberg está muerto. La puesta en escena parece indicar que se trata de un suicidio, pero no, no ha sido un suicidio.
Abatidos sus compañeros comienzan a investigar el caso de Svedberg, y conforme avanzan las pesquisas van descubriendo hechos, cosas, circunstancias de la vida de su colega que ignoraban. Tantos años trabajando juntos y apenas lo conocían.
Un asesino peligroso camuflado de ser humano anda suelto. Disfruta jugando con los sentimientos de los demás. Mata por placer, y se va poniendo retos criminales.
Tiene más planes: después de un tiempo considerable, el asesino en serie, saca los cuerpos -del agujero en el que los tenía escondidos- de los tres jóvenes que había asesinado en la Noche de San Juan. Quiere que los encuentren.
Con sus próximas víctimas piensa superarse, nadie se lo espera. Unos novios que se acaban de casar y van a la playa a hacerse las fotografías de rigor. Lo tiene todo controlado y ensayado. Nada se le puede escapar. Logra su propósito: acaba de asesinar a una pareja de recién casados que no conocía. Ha conseguido su sangriento desafío, y está excitado. Con lo próximo se superará aún más. El más difícil todavía de los asesinos en serie.
Kurt Wallander descubre que Svedberg llevaba bastante tiempo investigando por su cuenta el tema de los jóvenes de la Noche de San Juan, y que había hecho avances asombrosos. Una pista les lleva a la otra, y los casos en los que trabajan se acaban fusionando en uno solo.
El asesino detesta lo fácil; el peligro le pone. En su mente de psicópata tiene una cuenta pendiente: acabar con Kurt Wallander.
Y el inspector Kurt Wallander, incluso estando al límite, resolverá el caso, y ¿conseguirá escapar de las garras del asesino?
El Premio Cervantes 2011 “por toda una vida dedicado a la poesía” es para el poeta chileno Nicanor Parra (San Fabián de Alico, Chile, 1914).
Solo de piano
Ya que la vida del hombre no es sino una acción a distancia,
Un poco de espuma que brilla en el interior de un vaso;
Ya que los árboles no son sino muebles que se agitan:
No son sino sillas y mesas en movimiento perpetuo;
Ya que nosotros mismos no somos más que seres
(Como el Dios mismo no es otra cosa que Dios)
Ya que no hablamos para ser escuchados
Sino para que los demás hablen
Y el eco es anterior a las voces que lo producen;
Ya que ni siquiera tenemos el consuelo de un caos
En el jardín que bosteza y que llena de aire,
Un rompecabezas que es preciso resolver antes de morir
Para poder resucitar después tranquilamente
Cuando se ha usado en exceso de la mujer;
Ya que también existe un cielo en el infierno,
Dejad que yo también haga algunas cosas:
Yo quiero hacer un ruido con los pies
Y quiero que mi alma encuentre su cuerpo.
Humor, hondos pensamientos, ironía, filosofía, inteligencia, reflexión, frescura, compromiso, juegos de ideas, complicidad con el lector, la vida y consigo mismo: son algunos de los muchos ingredientes de los versos de un poeta que ” siempre ha pescado cosas que andaban en el aire”, y que ha sabido vestir lo cotidiano de luminosidad y transcendencia, haciendo que su poesía sea asequible para una inmensa mayoría.
Para que veas que no te guardo rencor
Te regalo la luna
seriamente -no creas que me estoy burlando de ti:
te la regalo con todo cariño
¡nada de puñaladas por la espalda!
tú misma puedes pasar a buscarla
tu tío que te quiere
tu mariposa de varios colores
directamente desde el Santo Sepulcro.
En 2010 Marcos Giralt Torrente publicaba “Tiempo de vida“: un libro que cuenta una historia cercana, necesaria y sanadora para el escritor madrileño. Asimismo, un libro necesario, cercano y sanador para el lector. Una historia personal- un tiempo de vida- y autobiográfica con la que cualquiera se puede sentir identificado.
Emociones dolorosas, vivas, apasionadas y renacedoras se entremezclan en un relato que habla, desde lo más sincero y profundo de las entrañas del escritor, de la relación de Marcos Giralt Torrente con su padre, el pintor Juan Giralt, hasta que éste falleció en el año 2007.
Un libro que finiquita las penas del pasado para dar paso al equilibrio de un presente.
El hijo, el escritor, el hombre no mete el dedo en la llaga de lo sucedido; más bien, se acerca a ésta, a la llaga, con benevolencia, comprensión y diálogo, para intentar cicatrizarla y que deje de supurar para siempre.
Se pasa revista a la relación padre-hijo -a lo bueno y a lo malo, a lo mejor y a lo peor, a lo que pudo ser y no fue, a lo que se hubiese preferido pero no sucedió, a las alegrías y a las amarguras, a las decepciones y a las recompensas-, pero sin resentimientos hirientes. Eso sí, con una intensidad que convierte lo escrito en puro sentimiento. Y es por eso que la historia fluye y fluye por unos derroteros -unas veces inesperados, otros previsibles, o no- que caminan hacia la liberación, en positivo, del alma de la relación padre-hijo.
Como dice el propio escritor: “Se trata la muerte de un ser querido, pero no es un libro oscuro, en absoluto”.
Sin duda, una lectura, un libro, una historia, una experiencia – “Un tiempo de vida”- de la que uno sale fortalecido.
Bernhard Schlink (Bielefeld, 1944) y Walter Popp (Nuremberg, 1948), a finales de los años 80, comenzaron juntos – con bastante acierto y éxito- esta aventura llamada “La justicia de Selb”; aventura que continuaría en solitario Bernhard Schlink. Bueno, solo, solo, no, porque Gerhard Selb lo iba a seguir acompañando, como el detective privado estrella de sus historias.
¿La distancia que solemos mantener con un pasado al que rechazamos nos da más lucidez? ¿Podemos estar equivocándonos en el presente inmediato y sólo somos capaces de reconocer nuestros errores cuando el tiempo avanza y se distancia de lo que un día hicimos o fuimos? Posiblemente sí, porque el paso del tiempo, ése que es, la mayoría de las veces, implacable, nos da la necesaria y grata oportunidad de reflexionar y analizar nuestros actos; es entonces cuando podemos ser capaces de reconocer nuestros errores e intentar enmendarlos. Ahora, si estas preguntas se las hicieras a Gerhard Selb, detective privado de casi 70 años, exfiscal nazi, protagonista de “La justicia de Selb”, te contestaría con un sí rotundo.
Y una consulta más: ¿Si tú supieras que un hombre ha cometido dos asesinatos de los que ha salido, con bastante alegría, impune, qué harías? Si esta misma interrogación se la lanzaras a Gerhard Selb, lo tendría muy claro. Pero, antes, apártate, no vaya ser que te empuje por un precipicio. ¡ Yo no he visto nada! ¡ Ha sido pura intuición, nada más!
Lee, lee “La justicia de Selb”, de Bernhard Schlink y Walter Popp, y date respuestas. Y no sólo te darás respuestas, también te entretendrás… Que eso, en definitiva, es lo que trata de hacer la literatura desde hace siglos… Dale a la lectura de “La justicia de Selb”, de Bernhard Schlink y Walter Popp, y lo comprobarás.