“Zapatos italianos”, de Henning Mankell: Sólo existe una certeza, la muerte, hasta que llegue, nunca es tarde para….
Por amor al escritor sueco Henning Mankell
He dejado, intencionadamente, Zapatos italianos para el último de los libros recomendados de la lista de septiembre. Y con Henning llegamos al número 10, y pasamos a la lista de octubre.
Es quizás uno de los mejores libros que me he leído, en años. Las palabras que definen mi encuentro con Zapatos italianos son sorpresa y gratitud.
Sorpresa por lo inesperado; una historia dramática pero que el escritor, hábilmente, la reconduce por el sendero de la belleza, y los imprevistos de la vida: Henning Mankell escribe bien, y te das cuenta nada más leer los tres primeros párrafos del libro.
Gratitud porque me emocionó, a toda piel, a toda lágrima, y cuando una novela consigue revolucionar tus sentimientos, ya tiene la partida ganada.
Cuando te enfrentas a un libro de ese calibre emotivo, lo que más te apetece es saborearlo, con lentitud y dulzura.
Fredrik Wellin es un médico jubilado que vive, porque así lo decidió él, retirado en una pequeña isla- de su propiedad- próxima a la costa sueca; se apartó del mundo para purgar sus errores, como profesional de la medicina y como ser humano.
El pasado sale a su encuentro una congelada mañana: aparece, en la puerta de su solitaria casa, Harriet, muy enferma, que llega para ajustarle las tuercas de la memoria. No llega sola, trae consigo un secreto.
Ya de bruces con su ayer, Fredrik Wellin decide remediar todo aquello en lo que se equivocó y que trajo consigo consecuencias graves: siendo un médico reconocido cometió una negligencia, y este hecho lo llevó hasta el aislamiento total: se encerró en su isla de hielo con un gato, un perro, un hormiguero y el taladro de su conciencia.
Fredrik Wellin realiza un viaje hasta el perdón; se acaba absolviendo y se devuelve a la vida, él mismo y con la comprensión de las personas que lastimó en su pasado.
Zapatos italianos es la obra de un tejedor de la ternura, que te pespunta lo que se ve y lo que no se ve, hilando muy fino…
Viviendo el ARTE:”Picasso y los Maestros”
Por amor a las Galerías Nacionales del Grand Palais de París
Picasso y los Maestros: un total de 200 obras de Picasso, Tiziano, Velázquez, Zurbarán, El Greco, Ribera, Goya, Rembrandt, Granach, Cézanne, Manet, Renoir, Gauguin, Poussin, Ingres, Chardin o Henri Rousseau, entre otros: artistas que influyeron, notablemente, en la vida-obra de Pablo Picasso.
Museos del mundo ( entre ellos El Prado( Madrid) y el Museo Picasso de Barcelona) han cedido sus obras para esta ocasión, única.
“Un milagro irrepetible, dadas las circunstancias actuales” ( Anne Baldassari, comisaria de la exposición y directora del Museo Picasso de París)
1ºObjetivo: Disfrutar del arte, sobre todo.
2º Objetivo: Para Pablo Picasso la pintura era su patria, su hogar y su idioma, y esto lo vas a comprobar a través de un diálogo singular- Picaso y los Maestros- entre el artista malagueño y los grandes pintores de la Historia del Arte.
Lugar y fechas: Las Galerías Nacionales del Grand Palais de París.
Desde hoy mismo y hasta el 2 de febrero de 2008.

La maja desnuda (1797-1800), de Goya. Óleo sobre lienzo que ha cedido el Museo del Prado (Madrid) para esta exposición irrepetible.
“Yerma”, de Federico García Lorca; poema trágico en tres actos y seis cuadros
Por amor al dramaturgo Federico García Lorca
Madrid, 1934. Se abre el telón. En escena, la obra de Federico García Lorca, Yerma. Acaba la función. Aplausos y más aplausos. La representación ha sido un éxito.
“No tiene argumento: es el desarrollo de un carácter”, dijo Federico García Lorca al presentar Yerma.
Yerma se casa, con el marido que quiso su padre, Juan, por obligación y porque desea, sobre todo, tener hijos; algo que sea suyo y que la haga sentirse útil.
Mi marido me lo dio mi padre y yo lo acepté. Con alegría. Esta es la pura verdad. Yo me entregué a mi marido por él ( refiriéndose al hijo que tanto ansía), y me sigo entregando para ver si llega, pero nunca por divertirme.
El niño no llega y Yerma se siente vacía; y el odio por el vacío se va apoderando de ella. Intenta buscar soluciones para quedarse embarazada: la obsesión por engendrar un niño la está enfermando de ira y de pena loca: jazmines calientes.. Todas las mujeres que conoce en el pueblo tienen hijos y se quedan embarazadas: ¿por qué ella no? Esta pregunta sin respuesta la martiriza.
No hay en el mundo fuerza mayor que el deseo. Lo tendré porque lo tengo que tener. O no entiendo el mundo.
Yo pienso que tengo sed y no tengo libertad.
Cada vez tengo más deseos y menos esperanzas
Sale demasiado, y se ve- con muy buenas intenciones- con Víctor, un amigo con el que creció y que está enamorado de ella ( y ella de él); el pueblo habla. Juan, el marido de Yerma, se lleva a sus dos hermanas a vivir con ellos, para que la vigilen, como dos perros guardianes y hambrientos.
La calle es para gente desocupada.
Mi vida está en el campo, pero mi honra está aquí. Las ovejas en el redil y la mujer en su casa.
La honra es un sentimiento carcomido que se cumple a rajatabla en esta tragedia lorquiana; la honra que mata y culpabiliza. Yerma es y será fiel a su marido; es su obligación, y no hay más vueltas.
Cuando me cubre cumple con su deber.
Por honra y por casta. Es mi única solución.
Juan le confiesa que no quiere hijos, que la quiere sólo a ella; no tendrán hijos. Yerma está al borde de la desesperación, su vida empieza a carecer de sentido. Acude a una vieja conjuradora, que utiliza yerbajos y oraciones para obrar supuestos milagros. Yerma presa de la angustia se deja llevar.
En el último acto, y mientras su marido intenta sobrepasarse, ella lo estrangula, ya sabiendo que con él no podrá tener hijos.
¿Qué queréis saber?No os acerquéis porque he matado a mi hijo, ¡yo misma he matado a mi hijo!
La tragedia se acaba de hacer efectiva: sin hijos, la vida de Yerma no tiene valor, ninguno.
Hay que leer a Federico García Lorca, hay que leer Yerma, por favor.
“Extraños en un tren”, de Patricia Highsmith: No hables con desconocidos…
Por amor a la escritora estadounidense Patricia Highsmith
Patricia Highsmith (1921-1995) publicaba su primera novela, Extraños en un tren, en 1950.
Noche abierta. Dos pasajeros con las mochilas personales cargadas de inquina coinciden en el mismo vagón. Bruno, maquiavélico, alcohólico, y con complejo de Edipo; odia a su padre, sin remedio. Guy, millonario, con una existencia cuadriculada, que su libidinosa mujer amenaza con desordenar.
Bruno se da cuenta de que algo se tambalea en la vida de Guy, y lo tienta hasta conseguir su propósito; que vomite sus miserias. Guy le cuenta que teme que su mujer, que lo traicionó, le rompa los planes de su próspero futuro: quiere librarse de ella para iniciar una nueva etapa.
Bruno arroja demonios acerca de su padre, y reconduce hábilmente la conversación, hacia los derrroteros que a él le interesan; yo detesto a mi padre y tú a tu mujer. No nos conocemos, nadie nos podría relacionar. Yo mataré a tu mujer y tú a mi padre. En ese momento Guy reacciona, y se da cuenta de la locura de la charla.
Bruno obvia el rechazo de Guy del plan trazado en el tren, y mata a la mujer de éste. Cuando se pone en contacto con Guy para que cumpla su parte y mate a su padre, el millonario se horroriza… Y hasta aquí te puedo contar. Patricia Highsmith te lleva por la historia de estos dos extraños en un tren, a sus anchas, y tú te dejas llevar, con gusto, porque ya estás pillado.
En 1951 Alfred Hitchcock trasladaba hasta la gran pantalla Extraños en un tren, con guión de uno de los maestros de la novela negra, Raymond Chandler.
Busca las diferencias con la novela de Patricia, que las hay, y bastantes…

“The Master. Retrato del novelista adulto”, de Colm Tóibín, o las muchas tuercas de Henry James
Por amor al escritor irlandés Colm Tóibín
Jorge Luis Borges ( 1899-1986) opinaba que la obra del escritor estadounidense Henry James (1843-1916) era la más extraña de todas.
Los escritores Colm Tóibín (Enniscorthy,1955) y David Lodge ( Londres,1935)acometiron una tarea realmente difícil:convertir a Henry James en un personaje de ficción, una misión casi imposible.
Colm Tóibín lo intentó con The Master. Retrato del novelista adulto, donde analiza, cuenta, insinúa, sugiere la vida de Henry James, el escritor americano que se sentía inglés, con el consiguiente sentimiento de ostracismo; que adoraba a su familia pero vivía alejado de ella; que era homosexual pero mantuvo relaciones muy intensas con algunas mujeres; que amaba la soledad- era un solitario empedernido- pero salía todas las noches.
El libro se centra en los años 1895-1899, y da comienzo cuando Henry James fracasa como autor teatral en Londres.The Master. Retrato del novelista adulto camina por el Henry James, con sus manías y sus gustos, al completo; de hecho es uno de los autores más autobiográficos que ha dado la historia de la literatura: el gran observador de la conciencia y del comportamiento humano.
-¿Por qué eligio la figura de Henry James como protagonista de su libro?
-A los 18 o 19 años leí Retrato de una dama y me interesó mucho por la ausencia del autor en sus páginas. Henry James consiguió escribir una novela pura, muy distinta de las que escribe, por ejemplo, George Eliot, donde siempre percibes la presencia del autor. Pensé que James había tenido una vida en apariencia sencilla: frecuentó la clase alta, dejó Estados Unidos para ir a vivir a Inglaterra y murió sin haber tenido relaciones sexuales. En el fondo ninguna vida es así, pero cuando eres joven tiendes a simplificar la vida de los adultos. Hace 10 años, sin embargo, tuve que escribir un capítulo sobre James y la homosexualidad, ya que en Estados Unidos hay un movimiento que tiende a juzgarlo todo a partir de si un escritor es gay. Lo escribí, pero pensé que la vida de James debía de ser mucho más interesante de lo que parecía. Me leí unas cuantas de sus biografías y de las de sus hermanos, sus notas y sus cartas y de ahí salió esta novela”. En The Master se insinúa la homosexualidad de James, aunque también se narran las relaciones que mantuvo con algunas mujeres. “Si escribes una biografía, tienes que utilizar datos comprobados”, señala Tóibín, “pero si eres novelista, puedes escribir a partir de insinuaciones. James decía que las dos palabras que necesita un novelista son dramatizar y dramatizar. De eso se trata. (Colm Tóibín)
Ahora depende de ti leerlo…
El alma de los cuentos tiene nombre de mujer: Alice Munro
Por amor a la escritora canadiense Alice Munro
Los cuentos de Alice Munro (Wingham, Ontario, 1931), Duchess of Ontario, por su perfecto dominio del género del relato, son deliciosos, dulces, interesantes, sensibles, atrayentes y soberbios; nada que ver con nada, lo que pare Alice Munro de su imaginación es único.
Escapada (RBA, 2005): ocho relatos protagonizados por las historias de unas mujeres que se abren paso en la vida, que buscan y rebuscan, aman, sufren, luchan, se vacían, se llenan, se detienen…Mujeres que huelen a sentimientos de piel, que arrastran pasados e iluminan presentes; historias de unas vidas sedientas de calma: te podía haber pasado a ti.
Alice Munro es como una cirujana de la palabra: pone en su mesa de operaciones los sentimientos que nos mueven, a una inmensa mayoría, y va desgranándolos, hasta conseguir llegar a la conciencia de las emociones.
Destino, Pronto y Silencio: Tres cuentos que nos muestran a una misma mujer, en tres etapas de su vida: amor, juicios, soledad, decepciones, búsquedas y la sinrazón, a veces, de la existencia.
Deudas, Pasión: ¿Cuántas veces has tomado la decisión acertada y cuántas te has equivocado?
Escapada: Desde afuera, las cosas se sienten de manera diferente; te falta el tacto.
Desencuentro: Una mujer mayor conoce a un hombre, la caja de los sueños se despierta.
Poderes: El amor es como un río…
Relatos que sugieren, que invitan a la meditación, al paseo por la esencia de los pequeños y grandes acontemientos; relatos que te dan la llave para que oxigenes tu alma. ¿Te apetece una radiografía de lo que cocinas en tus adentros? Lee Escapada, de Alice Munro, y deja que entre la claridad.
“A sangre fría”, de Truman Capote:” Un estilo de ver y oír”
Por amor al escritor americano Truman Capote
Capote (2005), de Bennet Miller. Guión: Dan Futterman. Música: Mychael Danna. Fotografía: Adam Kimmel. Protagonizado por Philip Seymour Hoffman, que recibió un Oscar por su brillante interpretación de Truman Capote. Catherine Keener, en el papel de la escritora Harper Lee. Mark Pellegrino (uno de los asesinos). Clifton Collins Jr ( el otro asesino). Bruce Greenwood (la pareja de Capote). Chris Cooper (el comisario encargado del caso).
Philip Seymour Hoffman “calcando” magistralmente a Truman Capote
Truman Capote interpretándose así mismo
Noche de 1959, en Holcomb, una pequeña y apacible localidad de Kansas, dos individuos entran en la granja de los Clutter con la intención de robarles el dinero que, supuestamente, tenían escondido en la caja fuerte. Nerviosos porque no consiguen encontrarlo, asesinan a toda la familia:a los padres y a sus dos hijos adolescentes. Los malhechores salen de la casa de los Clutter con apenas 50 dólares y las manos llenas de sangre. En un primer momento, huyen a México para regresar a EEUU, donde son detenidos, juzgados y condenados a la pena de muerte. Después de varias apelaciones e impugnaciones del veredicto, finalmente, en 1965 la sentencia- muerte en la horca, fue ejecutada.
A la mañana siguiente, en Holcomb, los vecinos no dan crédito a lo sucedido. En Nueva York, el escritor Truman Capote lee la noticia en el New York Times, se siente fuertemente impactado. Convence al director del The New Yorker, revista en la que colaboraba, para que lo manden a cubrir la noticia. Y en ese momento comienza a tomar forma A sangre fría.
Junto a su amiga Haper Lee, que ejerció de asistente y gran ayuda, viajó hasta Holcomb para escribir acerca de los asesinatos de la familia Clutter. Pronto descubrió que había encontrado el argumento para su gran obra: se metió hasta el fondo de la historia; entrevistando a la policía, a los amigos y a los paisanos de los Clutter e, incluso, llegó a intimar con los criminales, a los que visitaba siempre que podía: quería conocer de primera mano los motivos que los habían llevado a cometer unos asesinatos tan brutales.
Lo que comenzó como una crónica acabó convirtiéndose en seis años de trabajo de investigación meticulosa y análisis detallado (con el permiso de su editor, claro), hasta que en1966 tomó forma libro, narrado en 3ª persona omnisciente.
Su vida pegó vueltas, durante esos años, alrededor, izquierda y derecha de su libro, y le planteó bastantes dilemas morales, además de otras angustias personales: “Escribir el libro no me resultó tan difícil como tener que vivir con él”.
In Cold Blood ocupó la lista de ventas americanas durante 37 semanas, y Truman Capote comprobó que la realidad supera, siempre, a la ficción.
“Cartas de amor”, de Cyrano de Bergerac: 16 cartas para enamorar…
Por amor a Hércules Savinien de Cyrano, Caballero de Bergerac

París, 28 de diciembre de 1897, en el Théâtre de la Renaissance, el dramaturgo marsellés Edmond Rostand estrenaba Cyrano de Bergerac, la obra que le daría prestigio y fama universal.
Mediados del siglo XVII: Cyrano de Bergerac, en la obra de Edmond, es un espadachín, bueno, afable y poeta, con la habilidad de convertir los sentimientos en hermosas cartas de amor. Cyrano es feo, tiene una nariz aguileña y desproporcionada, que intenta ocultar escondido entre los árboles. Está enamorado de Roxane, su prima. También lo está Christian de Neuvillette; joven agraciado, pero que carecía del don de la palabra oportuna. La belleza de Christian conquista a Roxane, y decide declararle su amor, en la noche abierta, con los versos de Cyrano, mientras éste se oculta en el jardín: amor a la carta.
Volvemos atrás en el tiempo, de la ficción a la realidad. Nació Cyrano de Bergerac en París, el 6 de marzo de 1619. Fue un escritor importante del seiscientos francés, además de militar, espadachín, matemático, poeta, científico, racionalista y alquimista. Escribía cartas de amor por encargo, para encandilar a las amantes de otros.Él también tuvo una enamorada a la que le dedicaba versos y suspiros, pero escondido detrás de la noche.
Cyrano de Bergerac se hizo mundialmente conocido cuando Edmond de Rostand lo convirtió en protagonista de su obra de teatro.
El filólogo y periodista David Felipe Arranz ha traducido, por primera vez al español, para la la colección Breviarios de Rey Lear, las 16 cartas originales de Cyrano de Bergerac, y se ha mantenido fiel al estilo pomposo y galante de un esgrimidor del verso a medida.
“La tournée de Dios”, de Enrique Jardiel Poncela: humor se escribe con E, de Enrique, con J, de Jardiel, y con P, de Poncela…
Por amor al escritor y dramaturgo madrileño Enrique Jardiel Poncela
Sólo hay un escritor español en el que suelo pensar y la sonrisa se me escapa sola, y no es otro que Enrique Jardiel Poncela (1901-1952); el autor que se alió con el humor para dejarnos obras irresistibles.
Es uno de los mejores, o el mejor en su género, sin duda. Siempre que quiero darle alas a la risa, me vuelvo a releer alguna de sus obras; todas son muy recomendables. En esta ocasión he querido recomendaros su cuarta y última novela, La tournée de Dios (1932), por varios motivos:
-Por la inteligencia avezada con la que describe el personaje de Dios; éste decide bajar a la tierra y elige, a dedo y a ojo, la España de 1932, para darle coba a su divertídisimo paseo-discurso…
-Por la originalidad y la ironía que utiliza: una vez en la tierra, a Dios le habilitan una catedral para que viva; del frío que pasa, decide dormir en un confesionario.
-Por la crítica que realiza de la sociedad de esos momentos; y Enrique Jardiel Poncela no se cortó ni un pelo ni dos en analizar -con sentido del humor limón-naranja- un mundo que se movía por intereses económicos y de posicionamiento social; mil aplausos para él.
- Y porque te ríes, te ríes y te ríes….
De haber transitado por el siglo XXI, los productores y las editoriales, quiero pensar, se lo hubieran rifado: hacer reír es una tarea difícil, y Enrique Jardiel Poncela era un genio del humor, en formato novelas y obras de teatro.
Lee La tournée de Dios, de Enrique Jardiel Poncela, el maestro: será muy bueno para ti.
“El idiota”, de Fedor Dostoievski: de la humillación al orgullo
Por amor al escritor ruso Fedor Dostoievski
Yo no puedo callar cuando el corazón me da gritos…
El idiota (1868) es su aventura-novela más autobiográfica y estimada: el príncipe Mishkin, el idiota, y Dostoievski (1821-1881 ), el autor, comparten maneras de vivir y sentir.
El 23 de abril de 1849 Fedor fue arrestado y encarcelado por formar parte de El Círculo, un grupo intelectual y liberal, acusado de conspirar contra el zar Nicolás I. Unos meses más tarde era condenado a muerte. Un 22 de diciembre salió al patio de fusilamiento; no se le ejecutó porque su sentencia de muerte había sido conmutada por cinco años de trabajos forzados en Omsk, Siberia. Padecía de epilepsia, durante esa época sus ataques fueron a más.
El príncipe Mishkin, protagonista de El idiota, aparece retratado como un hombre bueno- la viva representación de la nobleza- virtuoso, entrañable, sincero, humilde, al que le acaban perdiendo sus bajas pasiones, marcadas por los acontecimientos que el destino le va tejiendo.
Es epiléptico, como Dostoievski y, también como él, se vio envuelto en una experiencia traumática: la contemplación angustiosa de un condenado a muerte antes de que su pena fuera conmutada.
Dovstoievski es un escudriñador del alma; es como si tuviera la habilidad de meterse dentro de sus personajes, para describirlos entrañas hacia afuera.
Los sentimientos universales son los que van configurando la personalidad y las acciones de unos protagonistas que te despiertan amor u odio. Todos los estereotipos de la sociedad rusa de mitad de siglo XIX -sociedad que lo tenía aniquilado- se encuentran magistralmente dibujados en las 700 páginas de una novela que se adelantó a su tiempo.
El príncipe Mishkin, adorable, cautivador, tanto que te gustaría sacarlo del libro de Fedor y llevártelo a vivir contigo, al que empiezas a querer en el mismo instante en el que lees la descripción minuciosa que realiza Dostoievski de él (una de las mejores de la literatura universal), busca la perfección moral dentro de una sociedad carcomida por la envidia, el poder, la avaricia; él piensa que todo el mundo es bueno, no cree que existan personas con malas intenciones: ingenuo y compasivo, en exceso; su compasividad lo confunde, lo atolondra y, el idiota, pierde al amor de su vida.
Leer El idiota es como contemplar un cuadro bellísimo cargado de infinitos matices, que te despierta un sinfín de sensaciones.
No se puede callar cuando se siente. (Fedor Dostoievski)