Por amor a la televisión
¿Por qué triunfa una serie, os lo habéis preguntado alguna vez? Yo sí.
Y de esta pregunta he llegado a una clara conclusión: los guiones, los buenos, acompañados de unos actores, igual de buenos, hacen que una serie triunfe. Para qué negarlo, sin buenas historias, no existe serie que se sostenga y si se sostiene, ya entramos en la dimensión de lo inexplicable.
También se ha dado el caso -tampoco lo podemos obviar- de series con guiones de lujo que han fracasado, y volvemos de nuevo a la dimensión de lo inexplicable.
Sucede que las series que gozan de guiones inmejorables, por mucho que cambien de actores, continúan gozando del éxito que se merecen; éste fue el caso de 7 Vidas o de Aquí no hay quien viva: ambas series han desaparecido – lamentablemente- del panorama televisivo, pero su genialidad era más que evidente, y así lo confirmaba la implacable audiencia, capítulo tras capítulo.
¿Dónde reside el éxito apoteósico de series como Friends o Los Simpson? No nos equivoquemos: de sus magníficos y acertados guiones.
Y con esta respuesta, volvemos al principio de los principios: ¿Qué hace que una serie sea un éxito? Sobre todo, sus guiones y si éstos están acompañados de actores que aún se emocionan con el oficio de interpretar, pues mejor que mejor.
Ojo: que una serie se mantenga durante muchas temporadas en antena no es sinónimo de calidad, sino cuestión de gustos dispares.
Los guionistas son los que crean las historias y los personajes, y los actores son los que viven esas historias y los que interpretan a esos personajes; ¿Podrían existir vivencias sin historias o personajes sin guiones? La respuesta clama a la evidencia: no, no podrían existir, ni lo uno ni lo otro.
Deberíamos comenzar a darle a los guionistas la importancia que realmente tienen. ¿No os parece?
Publicado en Series ~ 1 Comentario



