En 2010 Marcos Giralt Torrente publicaba “Tiempo de vida“: un libro que cuenta una historia cercana, necesaria y sanadora para el escritor madrileño. Asimismo, un libro necesario, cercano y sanador para el lector. Una historia personal- un tiempo de vida- y autobiográfica con la que cualquiera se puede sentir identificado.
Emociones dolorosas, vivas, apasionadas y renacedoras se entremezclan en un relato que habla, desde lo más sincero y profundo de las entrañas del escritor, de la relación de Marcos Giralt Torrente con su padre, el pintor Juan Giralt, hasta que éste falleció en el año 2007.
Un libro que finiquita las penas del pasado para dar paso al equilibrio de un presente.
El hijo, el escritor, el hombre no mete el dedo en la llaga de lo sucedido; más bien, se acerca a ésta, a la llaga, con benevolencia, comprensión y diálogo, para intentar cicatrizarla y que deje de supurar para siempre.
Se pasa revista a la relación padre-hijo -a lo bueno y a lo malo, a lo mejor y a lo peor, a lo que pudo ser y no fue, a lo que se hubiese preferido pero no sucedió, a las alegrías y a las amarguras, a las decepciones y a las recompensas-, pero sin resentimientos hirientes. Eso sí, con una intensidad que convierte lo escrito en puro sentimiento. Y es por eso que la historia fluye y fluye por unos derroteros -unas veces inesperados, otros previsibles, o no- que caminan hacia la liberación, en positivo, del alma de la relación padre-hijo.
Como dice el propio escritor: “Se trata la muerte de un ser querido, pero no es un libro oscuro, en absoluto”.
Sin duda, una lectura, un libro, una historia, una experiencia – “Un tiempo de vida”- de la que uno sale fortalecido.
El próximo 21 de noviembre, a las nueve de la noche, se celebrará un concierto benéfico en el Teatre Victoria de Barcelona (Avenida del Paralelo, 67-69), con el propósito de recaudar fondos para construir una escuela en la población de Vontovorona ( Magadascar). Cerca de 500 niños, que viven en condiciones de extrema pobreza, la están esperando. Con tu ayuda será posible que ellos puedan ir a la escuela, como deberían hacer todos los niños del mundo. Por desgracia, en pleno siglo XXI, la educación -la llave que abre la puerta de las posibilidades a tener una vida mejor- continúa siendo una utopía para millones de niños.
Asiste al concierto y conviértete en parte de la ilusión- “Queremos una escuela en Madagascar”- del cómico catalán Andreu Buenafuente ( colaborador activo de la ONG Yamuna ), de Yamuna ( llevan desde el año 2004 trabajando en Vontovorona) y de los quinientos niños que quieren comenzar a ejercer de niños, yendo a la escuela.
¿Has visto ya todos los artistas que participarán en la gala? No te la puedes perder.
No te quedes indiferente, y actúa: compra tu entrada a través de Servicaixa. Por tan solo 25 euros, le estarás dando una oportunidad a unos niños que la necesitan, y mucho.
El ojo crítico es un programa cultural de Radio Nacional Española, presentado y dirigido por Laura Barrachina y Julio Valverde, que se emite de lunes a viernes, de 19.00 a 20.00 horas.
El ojo crítico concede anualmente, y desde hace veintidós años, unos galardones que homenajean y estimulan el trabajo de los artistas jóvenes: los Premios Ojo Crítico.
El grupo Manel- Arnau Vallvé, Martí Maymó, Roger Padilla y Guillem Gisbert-, que canta en catalán, publicó su primer CD, Els millors professors europeus, en 2008; y sorprendieron, gratamente. Enderrock, diari musical en català, le concedió el premio al mejor CD pop-rock del año. Rockdelux ( revista de música fundada en Barcelona en 1984) le otorgó el título del mejor tercer CD español del año. Y muchos más fueron los premios y alabanzas que merecieron y recibieron con Els millors professors europeus.
10 milles per veure una bona armadura fue su segundo CD, que vio la luz el pasado quince de marzo; y volvieron a sorprender: en la primera semana vendieron más de diez mil copias. Hacía cerca de quince años que un disco cantado en catalán no rondaba esas cifras.
Encima de un escenario son muy divertidos, geniales, cercanos y se dejan querer; y el público lo agradece y se lo agradece. Hay que ir a verlos y disfrutarlos en sus conciertos, en ellos tú te conviertes en una nota musical bastante importante e imprescindible. Compruébalo tú mismo:
La Sinfonía, para ocho voces y gran orquesta, la compuso el compositor italiano Luciano Berio (1925-2003), a lo largo y ancho del año 1968.
El segundo movimiento de la Sinfonía -O king- está dedicado a la memoria de Martin Luther King, asesinado en 1968.
“Indescriptible”, de la poetisa cartageneraCarmen Conde (1907-1996): un poema donde la esperanza sale victoriosa.
Y nunca viene ni está de más recordar- una y mil veces- que Carmen Conde fue la primera mujer que ingresó en la Real Academia Española, en 1978.
Indescriptible
Esperar es peor que nacer,
porque solamente espera el que se muere
de esperar sin hacerse con la vida
otra cosa que esperar. El esperarte.
Y atada a esa tu espera que me gasta
y que gasta tu vida sin traerte,
aquí me estoy muriendo de ansiedades
porque cabe, tremenda, esta esperanza.
Cada día, ¡oh tú que te retrasas!
sin saber que nos vamos alejando,
es menor la distancia irreparable
de pensar, de esperar, que nos aleje.
Y aquí sigo esperando, nada intento
por huir al tormento de tu espera.
Ya no sé si allá fuera de mi vida
quedan otros o no, queda quien ande!
solamente por ti, por cuando llegues,
a solas esperándote te espero.
Carmen Conde
Y de la poesía al séptimo arte: hoy se estrena en los cines españoles “5 metros cuadrados”, del director Max Lemcke, con guión de Pablo Remón y Daniel Remón.
“5 metros cuadrados”está protagonizada por Fernando Tejero,Malena Alterio, Manuel Morón, Emilio Gutiérrez Caba, Secun de la Rosa y Jorge Bosch.
“5 metros cuadrados”: una historia que no te puede dejar indiferente, porque cualquiera, y sin necesidad de ficción, la podía haber protagonizado.
Imagínate que te vas a casar con la persona de tus sueños. Ya tenéis el amor, queda un hogar donde poder darle rienda a todos esos sentimientos y proyectos en común. Os compráis sobre plano un piso en las afueras de una gran ciudad ( pero que no está lejos,) confiados, claro. Antes de firmar la hipoteca que os perseguirá durante los próximos cuarenta años, juntáis, emocionados, hasta el último céntimo que tenéis para darlo como entrada. Pero lo inesperado os va a dar un mazazo; las obras de la casa que habéis comprado con tantas ilusiones, amén de que os habéis quedado sin un euro en vuestra cuenta bancaria, se detienen sin previo aviso e indefinidamente: ¿quién sabe dónde cuándo y cómo?
¿Y, ahora, qué hacéis? Álex y Virginia, la pareja protagonista que se hipoteca e ilusiona en “5 metros cuadrados”, lo tienen muy claro: a por todas.
En los vértices del tiempo anidan los sentimientos, de la canción “Pájaros de barro”, de Manolo García, merece una reflexión.
El 19 de noviembre de 2007 salía a la venta Pagny chante Brel ; un homenaje del cantante francés Florent Pagny a Jacques Brel (1929-1978): “La vie de Jacques Brel fut une grande aventure. Il vécut intensément, au gré de ses sentiments, de ses révoltes et de ses passions”. ( http://www.jacquesbrel.be)
Bernhard Schlink (Bielefeld, 1944) y Walter Popp (Nuremberg, 1948), a finales de los años 80, comenzaron juntos – con bastante acierto y éxito- esta aventura llamada “La justicia de Selb”; aventura que continuaría en solitario Bernhard Schlink. Bueno, solo, solo, no, porque Gerhard Selb lo iba a seguir acompañando, como el detective privado estrella de sus historias.
¿La distancia que solemos mantener con un pasado al que rechazamos nos da más lucidez? ¿Podemos estar equivocándonos en el presente inmediato y sólo somos capaces de reconocer nuestros errores cuando el tiempo avanza y se distancia de lo que un día hicimos o fuimos? Posiblemente sí, porque el paso del tiempo, ése que es, la mayoría de las veces, implacable, nos da la necesaria y grata oportunidad de reflexionar y analizar nuestros actos; es entonces cuando podemos ser capaces de reconocer nuestros errores e intentar enmendarlos. Ahora, si estas preguntas se las hicieras a Gerhard Selb, detective privado de casi 70 años, exfiscal nazi, protagonista de “La justicia de Selb”, te contestaría con un sí rotundo.
Y una consulta más: ¿Si tú supieras que un hombre ha cometido dos asesinatos de los que ha salido, con bastante alegría, impune, qué harías? Si esta misma interrogación se la lanzaras a Gerhard Selb, lo tendría muy claro. Pero, antes, apártate, no vaya ser que te empuje por un precipicio. ¡ Yo no he visto nada! ¡ Ha sido pura intuición, nada más!
Lee, lee “La justicia de Selb”, de Bernhard Schlink y Walter Popp, y date respuestas. Y no sólo te darás respuestas, también te entretendrás… Que eso, en definitiva, es lo que trata de hacer la literatura desde hace siglos… Dale a la lectura de “La justicia de Selb”, de Bernhard Schlink y Walter Popp, y lo comprobarás.
En 1893 se estrenaba en París Pelléas et Mélisande del dramaturgo belga Maurice Maeterlinck ( uno de los autores más representativos del simbolismo).
Claude Debussy (1862-1918) le pidió permiso a Maurice Maeterlinck (1862-1949)para utilizar su texto como libreto de ópera, y éste acepto. Debussy estuvo ocho años trabajando en su ópera: Pelléas et Mélisande se estrenaba el 30 de abril de 1902 en la Opéra-Comique de París.
La escena se sitúa en Allemonde, un reino imaginario. Su rey se llama Arkel y tiene dos nietos, Pelléas y Golaud.
Durante una cacería, Golaud se extravía en el bosque. Junto a un río encuentra a una bellísima y enigmática joven, Mélisande, que ha perdido en el agua una corona que no quiere recuperar. Cae la noche, y Mélisande se va con Golaud. Y con el tiempo y sus vueltas, Mélisande y Golaud se acaban casando; ella dejándose llevar y él amándola como su más preciada posesión.
Golaud le escribe a su abuelo Arkel: le comunicarle que se ha casado y le pide permiso para vivir en el castillo con su mujer. La carta se la lee Geneviéve, madre de Pelléas y Golaud, al rey Arkel. Éste acepta la petición de su nieto, a pesar de que ya le tenía preparada una boda de conveniencia con una princesa. Mientras Geneviéve está leyendo la carta, aparece Pelléas, hermanastro de Golaud; quiere que su abuelo le dé su beneplácito para visitar a un amigo que se está muriendo. Su abuelo le recuerda que su padre también está enfermo y que no debería abandonar el castillo.
Golaud y Mélisande llegan en un barco a Allemonde. Mélisande y Pelléas se encuentran y se reconocen; el amor entra en escena, y sólo un final trágico lo detendrá.
Mélisande pasea con Geneviéve por los jardines del castillo, se une a ellos Pelléas. Ven zarpar un barco. Geneviéve se va, y se quedan solos Mélisande y Pelléas. Éste le dice que pronto se irá del castillo, Mélisande le sugiere, a lo subliminal, que no se vaya.
Aumentan los encuentros entre Mélisande y Pelléas. Un día, paseando por el bosque, Mélisande pierde su anillo de bodas en una fuente; mientras, de fondo, sonaban doce campanadas anunciando el mediodía. Mélisande está preocupada; no sabe qué decirle a su marido. Pelléas le sugiere, a lo directo y sin más contemplaciones, que le diga ” la verdad”.
Mélisande llega al castillo y se encuentra a su marido tumbado en la cama: se cayó cazando; mientras se caía, de fondo, sonaban las doce campanadas del mediodía.
Golaud se da cuenta de que su mujer no lleva el anillo. Mélisande no quiere contarle “la verdad” y, nerviosa, le dice que ha perdido el anillo en una gruta junto al mar. Golaud le pide que la busque, pero que no lo haga sola, que la acompañe Pelléas. Van -a pesar de que los dos saben que el anillo no está en la gruta-, para que Mélisande se la pueda describir a Golaud.
Pelléas ha decidido que se va del castillo. Antes de irse quiere despedirse de Mélisande, que se está peinando su larguísima cabellera en la ventana de la torre del castillo. Mélisande: peina que te peina y canta que te canta. Aparece Pelléas y le dice que se va a la mañana siguiente. Mélisande, al asomarse por la ventana, suelta su interminable melena; tan interminable que llega hasta donde está Pelléas. Y tanto da de sí la melena de Mélisande, que la pudo atar en un árbol. Golaud observa la escena. Sus celos le gritan, y él los intenta aplacar intentando justificar lo que ha presenciado; pero la mosca cojonera de las sospechas ya se ha instalado en las dos orejas de Golaud.
Golaud tiene que hacerle entender a su hermanastro que su mujer es suya y de nadie más. De una manera poco sutil y brusca, lo asoma a un oscuro precipicio. Después del susto, le lanza un mensaje: mi mujer está embarazada, aléjate de ella.
Golaud tiene un hijo, Yniold, de un anterior matrimonio. Golaud, ya con los escrúpulos hechos añicos, utiliza a su hijo para que espíe a Pelléas y Mélisande. Golaud lleva la furia de los celos encendida y desatada; unos celos que le exigen venganza.
Pelléas quiere despedirse, en la intimidad, de Mélisande, y la cita en el bosque. Mélisande sale al encuentro de Pelléas, pero en el camino se encuentra con el rey Arkel; conversan animadamente. Aparece Golaud, enfurecido y ciego de celos. Sin importarle la presencia de su abuelo, agrede a Mélisande.
Por fin, los dos amantes se encuentran y hablan, sin temor, de lo que sienten; se aman, lo confiesan. El beso que estaba sellando su amor es interrumpido por la espada de Golaud, que hiere a Mélisande y mata a Pélleas.
Mélisande, muy enferma por las heridas que le ha causado la espada vengativa de su marido, da a un luz a una niña. Antes de morir, Golaud la interroga. Mélisande muere sin remordimientos.
Se cierra el telón. Aplausos, muchos aplausos.
Dos poemas de Leonard Cohen
Qué hago aquí
No sé si el mundo ha mentido
Yo he mentido
Yo no sé si el mundo ha conspirado contra el amor
Yo he conspirado contra el amor
El clima de tortura no constituye ningún consuelo
Yo he torturado
Aunque no hubiera existido la nube en forma de hongo
habría odiado
Escuchadme
Yo habría hecho las mismas cosas
aunque no existiera la muerte
Me niego a que se me sujete como a un borracho
bajo el frío grifo de los hechos
Yo rechazo la coartada universal
Como un ninfomaníaco que ata a un millar
en una extraña hermandad
Yo espero
a que cada uno de vosotros confiese .
Destino
Quiero que tu cálido cuerpo desaparezca
educadamente y me deje solo en la bañera
porque quiero considerar mi destino.
¡Destino! ¿por qué me encuentras en esta bañera
ocioso, solo, sin lavar, sin siquiera
la intención de lavarme excepto en el último momento?
¿Por qué no me encuentras en lo alto de un poste de teléfonos,
reparando las líneas que van de ciudad a ciudad?
¿Por qué no me encuentras cabalgando a través de Cuba,
un hombre gigantesco con un machete rojo?
¿Por qué no me encuentras explicando máquinas
a pupilos poco privilegiados, españoles negroides,
contentos de que no sea un cursillo sobre escritura creativa?
Vuelve aquí pequeño y cálido cuerpo,
es la hora de otro día.
El destino ha huido y yo te elijo a ti
que me encontraste mirándote fijamente en un almacén
una tarde hace cuatro años
y has dormido conmigo desde entonces.
¿Qué te parecen mis ojos de pescador después de todo este tiempo?
¿Soy lo que esperabas?
¿Acaso estamos demasiado tiempo juntos?
¿Acaso se avergonzó el destino ante la doble toalla turca,
nuestro conocimiento de nuestras pieles,
nuestro amor que es proverbial en todo el bloque,
nuestro acuerdo de que en cuestiones espirituales
yo debo ser el Hombre del Destino
y tú la Mujer de la Casa?
¿Estás cómoda? ¿Estás cómodo? ¿A qué sentada/sentado en este sillón con forma de nido te apetece, bastante, la idea de embarcarte en la lectura de un buen libro, y dejar volar- y nunca mejor dicho- tu imaginación? Venga, apunta los diez libros para el mes de noviembre:
1- Sé lo que estás pensando, de John Verdon
2- Hiperión, de Hölderlin
3- El hombre del revés, de Fred Vargas
4-Ana Karenina, de León Tolstói
5-Pisando los talones, de Henning Mankell
6- Werther, de Goethe
7- El invierno de los leones, de Jan Costin Wagner
8- Eloísa está debajo de un almendro,de Enrique Jardiel Poncela
9- La justicia de Selb, de Bernhard Schlink y Walter Popp